Archive for 30/10/07
LA ISLA DESIERTA

¿Qué pasaría si la propuesta fuera asistir a una obra de teatro en plena oscuridad? En La isla desierta la respuesta más acertada es un despliegue de imaginación a borbotones.
Desde hace seis años, el grupo Ojcuro interpreta esta pieza de Roberto Arlt con la técnica de teatro ciego. Incluso, el elenco está compuesto por algunos actores no videntes. Su director José Menchaca se unió al productor y actor principal de la obra, Gerardo Bentatti. Menchaca quedó encantado con la técnica desde el momento en que Bentatti le contó sobre su participación en una experiencia similar.
La representación se basa en la ausencia total de luz, dando lugar a que las sensaciones auditivas, táctiles y olfativas se revelen de forma única. La imposibilidad de imágenes exige al espectador prestar atención a los otros sentidos, que son estimulados durante todo el transcurso de la obra.
El leit motiv en La isla desierta es la imaginación. Su trama es simple pero concisa y eficiente, como todos los relatos de Arlt. Un grupo de empleados que trabajan en una oficina han perdido la capacidad de imaginar y de soñar detrás de un trabajo monótono, hasta que el encargado de la limpieza comienza a contarles sus aventuras como marinero y sus viajes por el mundo. En ese instante la imaginación se hace presente tanto para los protagonistas de la historia como para los espectadores.
Olores, sonidos, música, ruidos, viento, lluvia conducen por los caminos de la imaginación más pura, más verdadera. Porque esta vez no hay nadie que le ponga un color o una forma a los paisajes y los escenarios ni una vestimenta y una cara a los personajes. Esta vez el espectador manda.
Sentado en la absoluta oscuridad pareciera ser que la única compañía es la soledad en medio de aquella locura de olores que se presentan y enseguida dejan paso a otros, de sonidos y voces que aparecen por todos lados: detrás, delante, de costado. Por eso esta obra es una experiencia única para transitar aquellos sentidos que a diario quedan opacados frente al poderoso acto de mirar. Todo aquello envuelve y atrapa al espectador creando una atmósfera que logra que se olvide de que se convirtió en no vidente (al menos durante una hora).
La isla desierta es otra forma de hacer teatro, muy distinta a la que comúnmente conocemos. La isla desierta es como estar soñando… pero despiertos.
No te pierdas de SENTIR La isla desierta los viernes y sábados a las 21 y 23hs en Ciudad Cultural Konex. Entrada $25.
Más información en: www.ciudadculturalkonex.org
María Florencia Sanz.
Add comment Octubre 30, 2007




